©2019 by Asunción Klinika

  • Asunción Klinika

Se pone en marcha una nueva Unidad del Dolor coordinada por el servicio de Anestesia

Desde el pasado mes de noviembre se ha puesto en marcha una Unidad del Dolor, que está coordinada por el servicio de Anestesia, con el Dr. Luis Sollet, jefe del servicio, a la cabeza. La Unidad del Dolor va a empezar trabajando con pacientes traumatológicos, pero el objetivo es que vaya creciendo progresivamente hasta contar con una cartera de servicios y medios que le permita abordar pacientes más complejos. La nueva Unidad, que será un servicio central, atenderá a pacientes públicos y privados, que serán derivados por otras especialidades. Hablamos con el Dr. Luis Sollet, jefe del servicio de Anestesia, que nos da más detalles sobre la misma.


¿Qué es una Unidad del Dolor? ¿De qué tipo de pacientes se encarga?

Una Unidad del Dolor es un servicio multidisciplinar y especializado en el tratamiento de los pacientes cuya patología sea de síndrome doloroso. El dolor va desde la patología osteoarticular hasta el espectro del dolor causado por neoplasia, pero en cualquier caso es una sensación subjetiva. Cada cual tiene un umbral diferente de dolor. Para tratarlo, muchas veces no solo hay que trabara los aspectos puramente físicos sino también psicológicos, por lo que conlleva y la repercusión que lleva eso sobre el paciente. La mayor parte de las veces el dolor va a asociado a una patología pero otras no se sabe muy bien cuál es el origen. La percepción del dolor, que es muy individual es muy diferente para cada persona. Lo que para una persona es invalidante, para otra puede no serlo.


¿Cómo va a funcionar la Unidad del Dolor de Asunción Klinika?

La Unidad va a estar liderada por el equipo de Anestesia y nuestro objetivo es es dar una atención integral al paciente. Empezaremos con patologías más prevalentes, de índole traumatológico: pacientes con dolores crónicos traumatológicos a los que se les va a dar atención, siguiendo dos pasos. Primero se realizará una evaluación del grado de dolor, utilizando las escalas de dolor más conocidas y pautadas por la OMS. En segundo lugar, se aplicarán técnicas de acceso anestesiológico, locorregionales como por ejemplo, peridural para el control de los pacientes que tienen dolor lumbar. El anestesista decidirá qué es lo que más conviene al paciente, si tratamiento farmacológico, si se requiere una técnica más compleja o si debe ser derivado a un centro terciario con más recursos. Empezamos con humildad, siendo conscientes de nuestras limitaciones, pero poco a poco, queremos ir ampliando la Unidad y su alcance, ofertando nuevas técnicas.


La consulta atenderá, principalmente, pacientes derivativos de otras especialidades, ya sean de Osakidetza o privados. Por el momento, empezaremos con pacientes de la consulta de Traumatología.

¿Cómo llegarán los pacientes a la Unidad del Dolor?

La consulta atenderá, principalmente, pacientes derivativos de otras especialidades, ya sean de Osakidetza o privados. Por el momento, empezaremos con pacientes de la consulta de Traumatología, cuyos facultativos generarán una hoja de interconsulta para que el paciente tenga una cita directa con el anestesista.

¿Hacia dónde quiere crecer la Unidad?

Queremos empezar por lo que tenemos e ir creciendo poco a poco hasta poder equipararnos a hospitales más potentes. No solamente tratar los dolores de tipo mecánico sino también los dolores complejos.


¿Se puede decir que hoy se puede aliviar o curar casi cualquier dolor?

En el siglo XXI no solamente es importante promover la salud sino también la calidad de vida. La curación es muy poco probable porque las causas son muchas veces multifactoriales. Además, las drogas que se dan no son del todo inocuas, sino que tienen efectos adversos, por eso es importante que el facultativo esté muy bien especializado en el manejo de los fármacos. El paciente debe saber que va a tener un alivio sintomático completo, pero desgraciadamente hay veces, especialmente en pacientes complejos, terminales, con neoplasias o con dolencias traumatológicas complejas, en los que se logra un alivio, pero no la desaparición completa del dolor.